martes, 19 de mayo de 2009

Isótopos

Hace unos días fue la final del campeonato del mundo de hockey sobre hielo (el mundial marca el final de la temporada en este deporte, yo diría que el más importante en Suecia) y vosotros diréis, ya ha estado Jose jugando al hockey, pues no, Jose estuvo un día (a finales de septiembre) viendo un partido de hockey en Linköping ya que este está en la primera división, además de ser uno de los mejores del país y luchar por el título cada temporada (este año han caído en cuartos de final).
Aunque haya pasado tiempo, quería recordar este día, además de contaros como se vive aquí esta afición.
Fuimos en bicicleta hasta el Cloetta Center (creo que uno de los pocos lugares donde hace más frío dentro) y una vez allí comprobamos que el partido en sí está rodeado por un marco típicamente estadounidense (desde puesto de hamburguesas, perritos, cerveza,..., hasta unos prolegómenos con el himno y presentación de los jugadores...).
El deporte me sorprendió positivamente, no esperaba que me gustara tanto. Tiene un ritmo muy alto, debes estar pendiente todo el rato para seguir el disco y observar los movimientos de los jugadores, pero a su vez es emocionante.
Al final, nos aprendimos las reglas incluso y la población sueca mostró algo de sentimiento vitoreando a sus respectivos equipos (contamos con la presencia de los ultras de ambos equipos, aunque reconozcamos que estos no dan ni miedo) y silbando incluso en algunas ocasiones.
¿Cómo fue el partido? Dentro del campo, con mucha intensidad, hubo varios roces entre jugadores a la vez que alguna entrada fuera de lugar (provocaron incluso la rotura de dos cristales).
Con respecto al marcador, empate a tres después de los tres tiempos de veinte minutos. Después de la prórroga de cinco minutos, igual, empate, y aquí se puede empatar aún habiendo prórroga para evitarlo.
Al final, tan amigos.
Mañana más. Un beso.

No hay comentarios: